Jose Ibarrola: “Nuestra familia ha vivido momentos de luces y sombras”
- Anne Garea
- 20 nov 2020
- 3 Min. de lectura
Llegar a ser un reconocido artista está al alcance de pocos. Cronista de sueños y realidades además de hijo de un artífice internacional, Jose Ibarrola repasa su vida de técnicas diversas y situaciones familiares. Nacido en Arabella y con 65 años, se hace público la peste de pinos que sufre el bosque de Oma y que él mismo recreará en honor a su padre.

Imagen cedida por Jose Ibarrola
Cuando era niño dibujaba pájaros que volaban alto, Jose Ibarrola pedía libertad para su padre. Aquellos años de niñez los vivía con una mezcla de guerra y aventura. La cárcel dejó huella en él. A pesar de no pretender ser artista, Ibarrola terminó siendo mucho más que eso: construye esculturas, imagina gráficamente, compone artefactos pictóricos... Podría considerarse todo un artífice politécnico renacentista que utiliza diversas técnicas en sus obras. Apasionado por lo que hace y con una sombría desfachatez, Jose Ibarrola nació en Bilbao aunque su corazón actualmente vive cerca del mar, en su santuario, El Caserío, lugar que le recuerda diariamente toda su trayectoria. Durante toda su vida se ha sumergido en el océano, con sus luces, su ingravidez. Apasionado de todas las actividades culturales, Ibarrola toca hasta el contrabajo gracias a su hijo músico. Persona sabia y culta hace que sus ideas se muestren en todas las obras importantes que ha realizado como “Bosque de paraguas”, “Cuestión de tiempo” o “Bañistas”. A pesar de tener su época influenciada artísticamente por su padre, se lanza en esta nueva experiencia de la recreación del Bosque de Oma con la misma intensidad que utilizó Agustín Ibarrola. Sin embargo, esta vez será diferente, porque ya no es su sombra.
“Ser algo sectario te aleja del disfrute de algo tan ecléctico y tan variado como es el arte. El arte es plural”
Después de 8 meses, Jose Ibarrola avanza por la hierba verde de su naturaleza para recibirme, el Covid-19 había retrasado nuestra cita. Se le ve en los ojos esa amabilidad de la que dispone y le ha transmitido su familia. Con las piernas cruzadas y los rayos de sol en la cara, Jose Ibarrola confiesa: “Ha habido muchas épocas felices. Sin embargo, hay otras muy duras. Nuestra familia ha vivido momentos de luces y sombras”.
Soñador y con ideas muy profundas, Jose Ibarrola, comienza hablando de la persona que le difundió parte de lo que es hoy en día. “He tenido una relación muy buena pero crítica, hemos discutido mucho en el sentido de comunicarnos. Ninguno estaba dispuesto a transigir a la primera”, admite Jose Ibarrola sobre su padre. “Ya no se puede discutir con él aunque a veces tengo que actuar como padre. Ciclos de la vida”, termina añadiendo.
Ibarrola continúa hablando de la piedra con la que tropieza la humanidad en el mundo de la cultura. “Toda manifestación fundamentalista te está alejando del disfrute de algo que es fundamental. La pluralidad nos hace variados. Ser algo sectario te aleja del disfrute de algo tan ecléctico y tan variado como es el arte. El arte es plural”, reconoce.
“Hay gente intolerante que considera que es lícito perseguir a otro que tenga ideas diferentes”
El artífice politécnico narra como si de una historia de ficción se tratase cómo vivió la familia Ibarrola los altercados de la época de ETA y los años de cárcel que pasó Agustín Ibarrola en la época franquista: “Mi padre se ha manifestado de una manera muy valiente, ha defendido el sentido de la libertad, de la justicia. Ha manifestado que se debe respetar a las personas independientemente de su sexo o religión. Le costó 12 años vivir con escolta. Además de no comprarle, no estar bien representado institucionalmente y considerarlo peligroso, enemigo”. Jose Ibarrola, añade: “Todo lo que vivimos es mera consecuencia de una actitud. Fuimos valientes, no nos callamos. Vivimos situaciones que nos parecían injustas y por ello nos hemos manifestado como creíamos. Hay gente intolerante que considera que es lícito perseguir a otro que tenga ideas diferentes. Esos intolerantes pueden estar en un lado o en el otro”, termina añadiendo. La familia Ibarrola, vivió diversas situaciones dramáticas. Un caserío con todas sus obras dentro quemadas o una pintada con las palabras de `Ibarrola español. ETA mátalo ́.
Se considera disciplinado y apasionado con lo que hace. Sin embargo, su carácter vasco esconde un corazón vivo de recuerdos duros, felices pero sobre todo artísticos. Intenso pero corto, despedimos a un gran artista polifacético como es Jose Ibarrola.
Gracias Jose por tus sinceras palabras, un saludo.



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